Volver a la Laguna Tronador después de caminar cinco horas
cinco años
cinco días
siempre a las cinco de la tarde
se pone el sol en la laguna del trueno
sobre el cráter pleistocénico
la vida en el agua profunda
desconocida
lejana
y fría.
Riberas de la vida recorrida con los viejos mecanismos
en la eterna nostalgia que asegura la constante pérdida:
ayer, hoy, siempre:
la misma niña de cinco años
en cinco horas de caminata
la furia y el llanto por el ejército de tábanos
y la madre que desaparece
después de servir el té de las cinco.